El punto clave es el siguiente:
Content style is moving from formal to informal in all languages. Companies are not doing major rewrites of their manuals, but new products are written in a friendlier tone. Another way to put this: "All localization is marketing related."
Por un lado, asistimos a una tendencia, en el mundo de la localización de software, a utilizar un lenguaje más relajado y directo: desde Google o Firefox con sus mensajes dirigidos a quinceañeros hasta Windows con su nuevo enfoque para la lengua española en el que al usuario se le empieza a tratar de "tú" y no de "usted". Por otra parte, el mundo del maketing se empieza a llenar de gurús del SEO y asistimos a nuevos procesos de traducción y creación que configurarán el futuro de nuestro trabajo:
- El espacio entre el marketing y la localización está desaparaciendo: los creadores de textos de marketing ya no pueden ignorar (como hasta ahora) lo que ya se había establecido en los programas de software. Sin embargo, los localizadores y terminólogos tampoco pueden pasar por alto los requisitos de marketing. Marketing y Localización no pueden seguir siendo compartimentos estancos.
- Traducción - Transcreación - Inyección de SEO - Creación con SEO: conforme Google y los buscadores van afinando sus algoritmos se empieza a desarrollar una progresión desde la traducción a la creación. Ya no es suficiente con traducir y poner un "término SEO" aquí y allá. Las empresas buscan redactores con conocimientos de SEO para crear contenido.
- ¿El glosario de localización ha muerto a manos de SEO?: es muy posible. La integración entre marketing y localización de productos nos lleva a un punto en el que las decisiones terminológicas se empiezan a basar en los "hits" de Google AdWords. Hemos asistido a la derrota de "teléfono inteligente" a manos de "smartphone" y muy pronto es posible que a "tableta" le pase lo mismo ante "tablet". En un futuro muy próximo, muchos clientes deberán revisar sus glosarios para adaptarlos al mercado.
Son tres puntos que nos llevan a pensar que muchas de las grandes verdades que llevamos asumiendo como ciertas durante años están empezando a cambiar. Renato apunta en la dirección correcta. Ahora nosotros debemos asumir la tarea de asimilar lo que esto significa y tomar nuestras propias decisiones profesionales. Esperemos que el futuro, que ya es presente, no nos pille a nosotros y a nuestros clientes con el pie cambiado.